Nuevos detalles de la visita del Papa: la misa central será en el Monumento a los Españoles y se confirma la visita al penal de Devoto
La misa central de la visita del papa León XIV a Buenos Aires se celebrará finalmente en el Monumento a los Españoles, sobre la avenida del Libertador, en el barrio de Palermo. La confirmación llegó de la mano del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, quien detalló que ese mismo espacio será también sede del gran encuentro con los jóvenes, en el marco de una agenda que combinará actos masivos con gestos hacia los sectores más vulnerables. Con esta definición, la Iglesia se inclina por un predio abierto antes que por un estadio, una decisión que busca evitar límites de aforo y permitir la participación de cientos de miles de personas.
La elección del Monumento a los Españoles desplaza definitivamente la posibilidad de que la celebración principal se realizara en un estadio de fútbol, una alternativa que había sido analizada por las autoridades eclesiásticas y políticas por cuestiones de logística y seguridad. Los organizadores sostienen que el espacio de Palermo ofrece mejores condiciones de accesibilidad, permite un despliegue más amplio de vallas y pantallas y garantiza una visibilidad más homogénea del altar desde distintos puntos. Además, se inscribe en una tradición de grandes concentraciones al aire libre en la ciudad, y refuerza la idea de que el mensaje del Pontífice tenga un alcance lo más amplio posible en su primera visita al país como León XIV.
En paralelo a las definiciones sobre las celebraciones multitudinarias, la Iglesia confirmó que la agenda incluye una visita al penal de Devoto, uno de los gestos más significativos del viaje. La recorrida por la cárcel, largamente trabajada en los borradores previos y evaluada por las delegaciones vaticanas que llegaron al país en las últimas semanas, apunta a subrayar la preocupación del Papa por las realidades de sufrimiento y exclusión. La parada en el complejo penitenciario se articulará con otros actos en espacios de vulnerabilidad, y se inscribe en la línea de visitas a cárceles y centros de detención que el Pontífice ha promovido en distintas partes del mundo.
El itinerario de León XIV en la Argentina, que todavía espera la confirmación definitiva de la Santa Sede, prevé además una misa multitudinaria en la Basílica de Luján y actividades en la provincia de Córdoba, en continuidad con los trazos generales que ya habían trascendido. En Buenos Aires, la agenda incluye encuentros con autoridades políticas, religiosas y civiles, además de actividades pastorales específicas con jóvenes y con personas privadas de libertad. La primera avanzada de funcionarios vaticanos y equipos de seguridad relevó los distintos escenarios posibles y terminó de darle forma a un mapa de actos que busca equilibrar el impacto simbólico, la seguridad y la capacidad de convocatoria.
Las autoridades eclesiásticas remarcan que el viaje estará guiado por criterios pastorales y que el hilo conductor será un mensaje de dignidad, bien común y vida espiritual, dirigido tanto a quienes participen de las celebraciones masivas como a los que reciban al Papa en espacios más pequeños y cargados de dolor. La decisión de celebrar la misa central en el Monumento a los Españoles y de confirmar la visita al penal de Devoto se presenta como el núcleo de una visita que pretende conjugar la imagen del líder espiritual ante multitudes con la del pastor que se acerca a las periferias. Mientras se ajustan los detalles finales del programa y se esperan las últimas comunicaciones oficiales desde Roma, la Iglesia argentina acelera la organización para uno de los eventos más relevantes del año, que pondrá a Buenos Aires en el centro de la atención internacional.