Milei reúne a su tropa y prepara septiembre: Presupuesto 2027, Súper RIGI y la pelea por las PASO
El Gobierno nacional reactivará desde este martes su esquema de coordinación política con doble instancia semanal en la Casa Rosada. A las 10 de la mañana, el presidente Javier Milei volverá a reunir al gabinete completo para repasar la agenda económica y parlamentaria, y a las 13 está previsto el encuentro de la Mesa Política, el espacio donde se definen las estrategias electorales y las negociaciones con aliados. El inicio de septiembre marca para el oficialismo el arranque de una etapa clave, atravesada por la discusión del Presupuesto 2027, el destino del proyecto de Súper RIGI y la pulseada por la modificación o eliminación de las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
En la Casa Rosada se admite que el noveno mes del año funciona como un punto de inflexión: el 15 de septiembre, por ley, el Poder Ejecutivo debe enviar al Congreso el proyecto de Presupuesto 2027, y Milei evalúa convertir esa jornada en un gesto político de alto impacto. Aunque aún no está cerrado, en el entorno presidencial se discute la posibilidad de que el jefe de Estado vuelva a presentarse personalmente en el recinto, como hizo en su primera experiencia con la “ley de leyes”, para exponer los lineamientos de ingresos, gastos y metas fiscales que el Gobierno proyecta para el próximo año. La elaboración técnica del texto está bajo la conducción del jefe de Gabinete, Diego Santilli, que concentra la tarea de ordenar las planillas y al mismo tiempo usar el Presupuesto como herramienta de negociación con gobernadores y legisladores aliados.
En paralelo al Presupuesto, el oficialismo intenta destrabar el Súper RIGI, el nuevo régimen de incentivos para grandes inversiones que ya tiene el visto bueno de Diputados pero permanece empantanado en el Senado. La jefa del bloque oficialista en la Cámara alta, Patricia Bullrich, había avanzado en una serie de modificaciones consensuadas con socios parlamentarios para garantizar los votos, pero el acuerdo quedó suspendido cuando la Casa Rosada rechazó esos cambios a último momento, frustrando la posibilidad de dictamen. El Gobierno insiste en que el régimen especial es clave para atraer proyectos de más de 1000 millones de dólares en sectores de la “nueva economía”, como inteligencia artificial, semiconductores y biotecnología, y busca ahora un equilibrio entre las exigencias del mercado y las objeciones de la oposición y de algunos aliados.
El tercer frente que se abre en septiembre es la pelea por las PASO, un debate que cruza de lleno la ingeniería electoral del 2027. En el oficialismo conviven distintas alternativas: desde la eliminación lisa y llana de las primarias hasta su suspensión por un único turno electoral, o la instauración de un esquema de voluntariedad que deje en manos de cada fuerza la decisión de utilizarlas. La negociación por las listas de adhesión y por el futuro de las PASO quedó en manos de Santilli y del operador Eduardo “Lule” Menem, que trabajan sobre la base de promesas de recursos, obras y espacios de poder atados al Presupuesto. La reforma electoral, según el diseño que se discute, debería activarse primero en el Senado y pasar recién en octubre a Diputados, en simultáneo con el tratamiento del proyecto presupuestario.
Las reuniones de este martes en la Casa Rosada buscarán alinear a la tropa oficialista frente a este tablero múltiple. El Presidente pretende llegar al tramo final del año con un esquema cerrado que le permita blindar su estrategia de reelección en 2027: garantizar autonomía financiera con un Presupuesto votado, asegurar un flujo de inversiones mediante el Súper RIGI y ordenar las reglas de juego electorales antes de que empiece la campaña. En ese contexto, las tensiones internas por el alcance del régimen de grandes inversiones y por la oportunidad de avanzar sobre las PASO afloran al mismo tiempo que se reactivan las conversaciones con gobernadores, sectores del PRO y partes de la UCR, cuyos votos serán determinantes para que el oficialismo pueda convertir su plan de septiembre en una realidad legislativa.