Milei negó la recesión y denunció 7 intentos de golpe de Estado y la deportación de 30 mil terroristas
Javier Milei volvió a defender su programa económico y rechazó que la Argentina atraviese una recesión. Durante una entrevista, el Presidente sostuvo que los sectores que cuestionan la situación actual no comprenden el proceso de transformación estructural que, según afirmó, está atravesando la economía.
Para explicar su postura, Milei comparó el escenario con una fábrica de televisores en blanco y negro que deja de ser competitiva. En ese sentido, planteó que no tendría sentido intentar preservar una actividad desplazada por los cambios tecnológicos y sostuvo que algo similar ocurre con algunas áreas de la economía nacional.
El mandatario aseguró además que la actividad se mantiene en niveles históricamente elevados y cuestionó a quienes celebran los datos negativos. Según su interpretación, los sectores opositores utilizan cualquier indicador desfavorable para atacar al Gobierno y atribuyen los problemas económicos a las políticas implementadas desde su llegada al poder.
Milei también afirmó que la economía argentina crecerá a un ritmo superior al promedio registrado durante el último siglo. Atribuyó parte de las dificultades actuales a un supuesto shock negativo de oferta que afecta al mundo y sostuvo que las críticas responden, en algunos casos, al rechazo político que genera su administración.
En otro tramo de la entrevista, el Presidente denunció que su Gobierno enfrentó siete intentos de golpe de Estado. Entre los episodios que mencionó incluyó iniciativas parlamentarias, cuestionamientos al programa económico y acciones de distintos sectores políticos, empresarios y mediáticos que, según su visión, buscaron desestabilizar su gestión.
El jefe de Estado volvió a presentar al equilibrio fiscal y a la transformación de la estructura productiva como los ejes centrales de su administración. Frente a los cuestionamientos por la caída de la actividad en determinados sectores, insistió en que el proceso implica una reorganización económica en la que algunas actividades se expanden mientras otras pierden relevancia.
Finalmente, Milei sostuvo que el país debería avanzar con mayor firmeza contra quienes considera responsables de hechos terroristas. En ese marco, afirmó que estaría dispuesto a deportar a 30 mil personas a las que calificó de terroristas, una declaración que volvió a generar controversia por la amplitud de la cifra y por la falta de precisiones sobre los procedimientos y criterios que se aplicarían.