UBA reclama nuevamente por la Ley de Financiamiento y hará clases públicas en Plaza de Mayo
Los docentes de la Universidad de Buenos Aires volverán a tomar las calles para reclamar la aplicación plena de la Ley de Financiamiento Universitario y el cumplimiento de los fallos judiciales que ordenan la recomposición salarial. La casa de estudios anunció una nueva jornada de protesta en la que se dictarán clases públicas en Plaza de Mayo y frente al Ministerio de Economía, como parte de un plan de lucha que busca visibilizar el conflicto presupuestario y salarial que atraviesa el sistema universitario. Según comunicó la UBA, el objetivo es que el Gobierno nacional ejecute las partidas previstas en la norma aprobada en 2025, que contemplan fondos para gastos de funcionamiento, salarios, becas e investigación, y que hasta el momento no se estarían aplicando en su totalidad.
La iniciativa contará con la participación de las autoridades de la UBA, docentes, no docentes, investigadores y estudiantes, y se inscribe en la emergencia presupuestaria y salarial declarada por el Consejo Superior de la universidad a comienzos de año. Durante la jornada, desde primeras horas de la mañana, se montarán aulas simbólicas en el espacio público, donde se dictarán clases magistrales abiertas al público en general, en una acción que busca acercar la vida universitaria al corazón político y económico del país. Los organizadores remarcan que el traslado de las clases a la calle tiene como propósito mostrar de manera concreta el impacto del desfinanciamiento en la enseñanza, la ciencia y la extensión universitaria.
Además de las clases públicas, la UBA ofrecerá una batería de servicios gratuitos de salud y asesoramiento como parte de la protesta. Se instalarán puestos de atención odontológica, óptica, veterinaria y clínica médica, junto con espacios de orientación psicológica, asesoramiento jurídico y contable, entre otros. Estas actividades buscan poner de relieve el rol social de la universidad pública y evidenciar que el recorte de recursos no solo afecta a la comunidad académica, sino también a miles de ciudadanos que reciben prestaciones y asistencia de las distintas facultades y hospitales universitarios. La jornada será, en ese sentido, tanto una manifestación política como una demostración de la capacidad de la UBA para brindar servicios esenciales.
El reclamo se apoya en una serie de decisiones judiciales que ordenaron al Poder Ejecutivo aplicar la Ley de Financiamiento Universitario. Entre ellas, se destaca una resolución reciente que dispuso la ejecución “de forma inmediata” de las partidas destinadas a gastos de funcionamiento, recomposición salarial, becas e investigación, lo que fue interpretado por las autoridades universitarias como un respaldo claro a su demanda. Sin embargo, desde la UBA sostienen que, pese a esos fallos, las transferencias previstas por la norma siguen sin concretarse, lo que mantiene en tensión la relación entre el Gobierno y las universidades nacionales y alimenta un conflicto que lleva meses de paros, movilizaciones y medidas de fuerza.
En este contexto, las facultades de la UBA, sus gremios docentes y no docentes y las organizaciones estudiantiles confluyen en un mensaje común: la necesidad de que se respete la ley aprobada por el Congreso y que se garantice el financiamiento que permita sostener la actividad académica y científica. Voceros universitarios insisten en que la falta de aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario deteriora la calidad de la enseñanza, frena proyectos de investigación y compromete programas de becas que son clave para la permanencia de los sectores más vulnerables en el sistema. La nueva jornada de clases públicas en Plaza de Mayo y frente al Ministerio de Economía se presenta así como un nuevo capítulo en una disputa que, lejos de cerrarse, parece profundizarse y volver a ubicar a la educación superior en el centro del debate público.