Dictan diez días de prisión preventiva para el médico acusado de mantener cautiva a su familia en Esquel
La Justicia de Chubut dictó diez días de prisión preventiva para Miguel Edgardo Battista, un bioquímico de 71 años acusado de mantener encerrados a su pareja y a sus tres hijos en una vivienda de Esquel. El hombre quedó imputado, de manera provisoria, por los delitos de abandono de persona agravado por el vínculo y privación ilegítima de la libertad.
La investigación comenzó el 10 de octubre, luego de que varios vecinos expresaran su preocupación por el aislamiento de la familia, la falta de contacto con los menores y los fuertes olores que provenían del inmueble. Ante esas advertencias, intervinieron el Servicio de Protección de Derechos y el Equipo Técnico Interdisciplinario, que elaboraron un informe de riesgo urgente.
Con esa documentación, la Justicia autorizó un allanamiento en una vivienda ubicada en el pasaje La Cascada al 663. Durante el operativo, los efectivos encontraron a una mujer de 41 años y a sus hijos, de 13, 17 y 19 años. Según la información difundida, los integrantes de la familia se encontraban en condiciones de extrema vulnerabilidad, con signos de desnutrición, hacinamiento, falta de iluminación y un marcado aislamiento social.
El procedimiento estuvo acompañado por momentos de tensión, ya que Battista se habría atrincherado dentro de la propiedad y se negó inicialmente a colaborar con los agentes. Después de varias horas de negociación, la Policía del Chubut logró ingresar al domicilio y concretar la detención del acusado.
Tras ser rescatados, la mujer y sus hijos quedaron bajo resguardo y recibieron asistencia médica y psicológica. También se activaron medidas de protección para garantizar sus derechos y evaluar el impacto que la situación pudo haber provocado en su salud física y emocional.
La procuradora Cecilia Bagnato impulsó la acusación contra Battista y solicitó, además, que sea sometido a una evaluación psiquiátrica. Durante los diez días de prisión preventiva, la Fiscalía deberá avanzar en la reconstrucción de los hechos, determinar cuánto tiempo habría durado el presunto encierro y establecer las responsabilidades penales correspondientes.
La identidad de los menores permanece en reserva para proteger su intimidad y evitar una eventual revictimización. Battista continuará detenido mientras se incorporan nuevas pruebas a la causa, aunque su responsabilidad deberá definirse a partir del avance del proceso judicial.