Karina Milei inauguró en Salta una nueva planta de litio en pleno auge exportador del mineral
Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, encabezó en Salta la inauguración de una nueva planta de producción de litio de la compañía surcoreana Posco. La funcionaria viajó acompañada por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y participó del acto junto con los gobernadores de Salta, Gustavo Sáenz, y de Catamarca, Raúl Jalil, provincias en las que se desarrolla el proyecto.
La obra corresponde a la segunda etapa del proyecto Sal de Oro, una iniciativa que consolida la presencia de Posco en el país. La empresa ya destinó más de US$2000 millones a sus operaciones en la Argentina y apuesta a ampliar su producción en uno de los sectores considerados estratégicos para la minería nacional.
La nueva Planta II de Sal de Oro tendrá una capacidad de producción de 23.000 toneladas anuales de carbonato de litio mediante un método convencional. El mineral, conocido en la industria como “oro blanco”, es un insumo clave para la fabricación de baterías y se convirtió en uno de los principales focos de atracción de inversiones mineras en el país.
El proyecto recibió financiamiento por hasta US$700 millones, liderado por BID Invest, el brazo destinado al sector privado del Banco Interamericano de Desarrollo. Además, la segunda etapa fue incorporada al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, un esquema impulsado por el Gobierno para promover proyectos de gran escala.
Durante la ceremonia, los gobiernos de Salta y Catamarca firmaron junto con Posco un memorándum de entendimiento para respaldar las futuras etapas de la iniciativa. El acuerdo contempla el desarrollo de las fases III y IV, con el objetivo de llevar la capacidad total a 100.000 toneladas anuales de productos derivados del litio.
La inauguración se produjo en un contexto de creciente interés internacional por los recursos minerales argentinos. Con el litio como uno de los principales protagonistas, el Gobierno busca presentar al país como un destino atractivo para nuevas inversiones, mientras las provincias del norte procuran ampliar la producción y el impacto económico de la actividad minera.