Ex número dos del FMI exige que Argentina devalúe
La exsubdirectora gerente del Fondo Monetario Internacional, Gita Gopinath, advirtió que la Argentina debería permitir una mayor depreciación del peso y acelerar la acumulación de reservas. Sus declaraciones se conocieron durante una entrevista con el economista estadounidense Tyler Cowen, en la que analizó los principales desafíos de la economía argentina.
Gopinath sostuvo que el tipo de cambio necesita ajustarse más de lo que lo hizo hasta el momento. Según su evaluación, el peso debería tener mayor flexibilidad para depreciarse, una medida que permitiría reducir los riesgos asociados a un eventual atraso cambiario y fortalecer la posición externa del país.
La economista también remarcó que la Argentina debe incrementar con rapidez sus reservas internacionales. Aunque reconoció que el objetivo oficial es avanzar hacia un régimen de tipo de cambio flotante, señaló que ese esquema requiere contar con un respaldo suficiente para enfrentar períodos de tensión en los mercados.
En ese sentido, Gopinath advirtió que la historia monetaria argentina vuelve especialmente importante la acumulación de divisas. La posibilidad de que se produzcan episodios de desorden cambiario existe en distintos países, pero, a su entender, la Argentina necesita acumular reservas a un ritmo considerablemente mayor que el actual para reducir su vulnerabilidad.
La exfuncionaria del FMI vinculó sus recomendaciones con el escenario político y económico que enfrentará el país de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Para ese período, consideró prioritario que el Gobierno llegue con una posición financiera más sólida y con mayores herramientas para responder ante eventuales turbulencias.
Gopinath valoró algunos avances del programa económico impulsado por el presidente Javier Milei, aunque planteó que todavía persisten riesgos relevantes. Entre ellos, mencionó la necesidad de recuperar el acceso a los mercados internacionales de crédito y de consolidar una estrategia propia de compra de reservas, sin depender exclusivamente del financiamiento de organismos multilaterales.
Además, la economista se refirió al aumento de la morosidad bancaria, que alcanzó niveles elevados. Para enfrentar ese problema, consideró necesario poner en marcha un proceso de resolución de los préstamos en dificultades, impulsado por mecanismos de mercado y con una implementación rápida.