El Gobierno refinanció toda la deuda que vencía y obtuvo $1,75 billones adicionales que podría destinar a comprar dólares
El Gobierno logró renovar la totalidad de la deuda en pesos que vencía el próximo viernes y obtuvo financiamiento adicional por $1,75 billones en la primera licitación de deuda de octubre. La operación permitió mantener fuera de circulación esos fondos y prolongar el esquema de contracción monetaria vigente desde hace más de un año.
El Tesoro adjudicó bonos por un total de $6,61 billones, frente a ofertas de compra que alcanzaron los $9,49 billones. Según informó el Ministerio de Economía, el resultado representó una tasa de refinanciamiento del 136,14% sobre los vencimientos previstos para la jornada.
El monto que debía afrontar el Gobierno era de aproximadamente $4,86 billones, el compromiso más bajo previsto hasta el cierre del año. La diferencia entre los vencimientos y lo captado permitió reunir un excedente que el mercado interpreta como una reserva preventiva para atender las obligaciones financieras de los próximos meses.
Hasta fin de año, el Tesoro deberá enfrentar compromisos estimados en torno a los $95 billones. En ese contexto, la estrategia oficial apunta a acumular recursos y asegurar el cumplimiento de los pagos, al tiempo que busca evitar una expansión significativa de la liquidez en pesos.
Una parte relevante de la colocación se concentró en instrumentos ajustados por inflación y vinculados a la tasa de referencia del mercado. Entre ellos se destacó el bono dual CER/TAMAR TXMD9, que reunió $1,70 billones y tiene vencimiento previsto para el 14 de diciembre de 2029.
El rendimiento ofrecido por ese título fue del 6,99%. La elevada demanda registrada en la licitación permitió al Gobierno superar ampliamente el monto necesario para cubrir los vencimientos inmediatos y extender parte de sus obligaciones hacia plazos más largos.