Colapinto terminó decimotercero en un caótico Gran Premio de Bahréin
Franco Colapinto finalizó en la decimotercera posición del Gran Premio de Bahréin de Fórmula 1, en una competencia marcada por los incidentes, las interrupciones y las decisiones estratégicas que alteraron el desarrollo de la carrera.
El piloto argentino, representante de Alpine, comenzó la prueba desde el vigésimo primer lugar. Desde los primeros giros, su situación se complicó debido a la estrategia elegida por el equipo, que optó por colocarle neumáticos blandos. La decisión no dio el resultado esperado y le hizo perder un tiempo importante.
A medida que avanzaron las vueltas, Colapinto logró mejorar progresivamente su ritmo y recuperar terreno en la pista. Sin embargo, el retraso acumulado durante la primera parte de la competencia condicionó sus posibilidades de luchar por las posiciones que otorgan puntos en el campeonato.
La carrera tuvo un nuevo giro en los tramos finales con la aparición del auto de seguridad. En ese momento, el argentino marchaba decimoquinto y encontró una oportunidad para acercarse a sus rivales. La neutralización redujo las diferencias entre los pilotos y permitió que la competencia se relanzara con pocos giros por completar.
Tras la reanudación, Colapinto avanzó dos posiciones. Una de ellas se produjo por el abandono de George Russell, mientras que la otra llegó luego de superar en pista a Oliver Bearman. Con esas maniobras, el piloto de Alpine alcanzó el decimotercer puesto y mantuvo esa posición hasta la bandera a cuadros.
El resultado le permitió cerrar una carrera compleja con una mejor ubicación que la obtenida en la largada, aunque no consiguió regresar a la zona de puntos. La estrategia inicial y las dificultades de las primeras vueltas fueron determinantes para impedirle pelear por un lugar entre los diez primeros.