Se viene una irrupción de aire polar con brusco descenso térmico y tormentas fuertes: las zonas afectadas
Luego de varios días con ambiente primaveral en el centro y norte del país, una nueva irrupción de aire polar avanza desde la Patagonia y se prepara para instalarse sobre gran parte de la Argentina, marcando un cambio drástico en las condiciones del tiempo. El ingreso del frente frío estará acompañado por tormentas fuertes, nevadas persistentes, viento blanco y ráfagas intensas, además de lluvias abundantes en zonas del norte donde los acumulados podrían superar ampliamente los valores habituales para esta época. El contraste térmico será marcado: en menos de 48 horas se pasará de jornadas templadas a registros propios del invierno, con sensaciones térmicas aún más bajas por la acción del viento.
Durante este jueves, la inestabilidad se concentrará especialmente en provincias del norte y del centro del país. Sectores del sur del NOA, Córdoba y San Luis serán afectados por tormentas con ráfagas intensas y acumulados de lluvia que, en forma local, podrían superar los 30 milímetros, mientras que el escenario más crítico se proyecta sobre el nordeste argentino. En Misiones se estiman acumulados cercanos a los 100 milímetros en 72 horas, en un contexto que pondrá bajo alerta a unas diez provincias por tormentas fuertes, actividad eléctrica frecuente, posible caída de granizo y ráfagas que podrían superar los 70 km/h en algunos sectores. En paralelo, el avance del sistema frontal también favorecerá nevadas persistentes y la presencia de viento blanco en áreas cordilleranas y patagónicas.
A medida que el frente frío avance el viernes sobre las regiones de Cuyo y Pampeana, el viento rotará hacia el sur y se intensificará el brusco descenso de las temperaturas. El aire polar comenzará a abarcar progresivamente Río Negro, Neuquén y luego el centro del país, consolidando un derrumbe térmico generalizado. Las máximas quedarán varios grados por debajo de los valores que se venían registrando y las mínimas se acercarán a umbrales de heladas en vastas zonas rurales. En los corredores viales patagónicos y del oeste bonaerense se prevén condiciones complicadas por la combinación de lluvia, nieve, reducciones de visibilidad y ráfagas intensas, que podrían afectar el tránsito y las actividades al aire libre.
El impacto será especialmente notorio durante el fin de semana, cuando el aire polar termine de instalarse sobre gran parte de la Argentina, incluyendo la región Pampeana y el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). En la ciudad de Buenos Aires se esperan temperaturas mínimas de hasta 5 °C, con valores aún más bajos en sectores del conurbano bonaerense, donde la sensación térmica podría ubicarse por debajo de esos registros debido al viento del sur. Las tardes serán frías y ventosas, con cielos mayormente cubiertos, lluvias intermitentes en el este y condiciones propicias para heladas en zonas del interior de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. El cambio será abrupto para una población que venía de días templados y soleados, más propios de la transición a la primavera.
Los organismos meteorológicos y los especialistas consultados coinciden en que se trata de un episodio de aire polar de alcance nacional, con capacidad de generar impactos tanto por el frío como por los fenómenos asociados: tormentas fuertes, lluvias abundantes, nevadas, viento blanco y ráfagas intensas. Frente a este escenario, se recomienda prestar atención a los avisos y alertas oficiales, especialmente en las zonas bajo riesgo por tormentas severas y precipitaciones intensas, y tomar recaudos ante el notable descenso térmico, que podría favorecer situaciones de frío extremo en poblaciones vulnerables y complicar la circulación en rutas afectadas por nieve y viento. El pasaje de este sistema marcará uno de los contrastes climáticos más significativos del mes, con un regreso repentino al frío invernal en buena parte del territorio argentino.