Se reanuda el juicio por la muerte de Maradona: declaran tres médicos de la junta tras el error con los estudios de su padre
Tras una semana de tensión y polémica, el segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona se reanuda este jueves en los Tribunales de San Isidro, con la mirada puesta en la actuación de la junta médica que analizó su estado de salud antes del fallecimiento. La audiencia había quedado abruptamente interrumpida luego de que se descubriera que decenas de estudios clínicos incorporados al expediente no pertenecían al exfutbolista, sino a su padre, Don Diego, fallecido en 2015. Ese error, calificado por las partes como “insólito” y “grave”, abrió un nuevo frente de sospechas sobre la rigurosidad de la investigación médica y obligó al tribunal a ordenar allanamientos y requerir la documentación original para determinar qué ocurrió con la historia clínica del “Diez”.
En este contexto, la jornada de hoy tendrá como protagonistas a tres profesionales que integraron la junta médica interdisciplinaria convocada en su momento para peritar la salud de Maradona: el nefrólogo Hernán Trimarchi, el cardiólogo Gustavo Di Niro y el hepatólogo Fernando Cairo. Los tres ya habían declarado anteriormente apoyados en un conjunto de análisis que, ahora se sabe, en parte no correspondían al paciente que debían evaluar. Su nueva comparecencia será clave para establecer si, con los estudios correctos finalmente incorporados al expediente, mantienen las conclusiones a las que arribaron en el informe original o si se ven obligados a modificarlas, con el impacto que ello podría tener en la acusación por homicidio simple con dolo eventual contra los ocho profesionales de la salud que están en el banquillo.
El escándalo por la confusión de estudios estalló durante una audiencia anterior, cuando uno de los peritos comenzó a exponer sobre supuestas fallas renales crónicas de Maradona y un abogado advirtió que el número de afiliado y los datos personales consignados en esos informes no correspondían al astro, sino a su padre, también llamado Diego. A partir de ese hallazgo, se detectó que alrededor de 70 análisis de laboratorio, elaborados entre 2012 y 2015, habían sido atribuidos por error al exfutbolista y utilizados como insumo por la junta médica para evaluar su estado clínico en los meses previos a la muerte. El tribunal ordenó entonces un cuarto intermedio, dispuso el secuestro de historias clínicas en la sede central de la prepaga Swiss Medical y en la clínica Los Arcos, y pidió a la empresa que aportara los documentos originales, mientras la firma alegó que todo se trató de “un error involuntario”.
La vuelta al estrado de Trimarchi, Di Niro y Cairo se da, precisamente, con ese nuevo cuerpo documental sobre la mesa. Los fiscales pretenden que los especialistas revisen los estudios correctos y expliquen si las conclusiones que firmaron en 2021 —cuando la junta sostuvo, con distintas matices, que hubo deficiencias en la atención brindada a Maradona durante su internación domiciliaria en la casa de Tigre— se sostienen sin los análisis de Don Diego como soporte. Las defensas, en cambio, apuntan a demostrar que la contaminación de la evidencia médica afecta la credibilidad del informe pericial y que el error podría tornar nulas partes sustanciales de la prueba que sustenta la acusación. El movimiento de hoy, por lo tanto, no sólo es técnico: define el peso que tendrá la palabra de los peritos en la futura sentencia.
Mientras tanto, la sala de audiencias del Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 volverá a ser escenario del enfrentamiento entre las distintas partes del proceso, en un debate que ya venía cargado de tensión por la exposición pública de los acusados y los cruces entre abogados. En juego está la reconstrucción de las últimas semanas de vida de Diego Maradona, la responsabilidad penal de médicos, psicólogo, enfermeros y coordinadora de la prepaga en su muerte ocurrida el 25 de noviembre de 2020, y ahora también la solidez de una investigación que quedó bajo sospecha por haber mezclado, de forma inexplicable, la historia clínica del máximo ídolo del fútbol argentino con la de su propio padre. Lo que digan hoy los tres profesionales de la junta médica será determinante para saber si el juicio sigue su curso con la misma arquitectura probatoria, o si el “papelón” descubierto en los estudios obliga a reconfigurar todo el caso.