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Quería cumplir un sueño: el insólito caso del asaltante que robó un colectivo en Merlo y fue detenido en Morón

Por Radar Noticias
24/08/2026 3 min de lectura
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La mañana del domingo en el oeste del conurbano bonaerense dejó una escena tan insólita como preocupante: un hombre irrumpió en la terminal de la Línea 216 en Merlo, se subió a un colectivo que estaba listo para salir, se hizo pasar por chofer, respetó el recorrido oficial, levantó pasajeros y terminó detenido en Morón tras explicar que solo “quería cumplir su sueño de ser colectivero”. El episodio, que se investiga como robo de vehículo y posible riesgo para la seguridad de las personas, derivó además en una evaluación psiquiátrica para determinar si el sospechoso es imputable.

Según reconstruyeron fuentes policiales, el hombre apareció cerca de las 6:30 de la mañana en la terminal que la empresa 216 posee sobre la calle Moreno, a pocos metros de la estación Merlo del ferrocarril Sarmiento. Vestía una chomba similar a la que usan los empleados de la compañía y se dirigió directamente hacia el interno 404, de la línea 236, que se encontraba estacionado y listo para iniciar servicio. Al advertir que el chofer de turno no estaba dentro de la unidad, aprovechó el descuido: subió sin levantar sospechas, encontró las llaves de ignición colocadas, puso en marcha el motor y activó el sistema de cobro con tarjeta SUBE, incluso fraguando un número de legajo para completar la ficha de salida.

Lo que siguió fue una “aparente” jornada de trabajo: el falso chofer salió de la terminal, cumplió el recorrido establecido, pegó la vuelta hasta Pontevedra, atravesó el centro de Morón y fue deteniéndose en las paradas habituales para subir pasajeros, que pagaban su viaje sin notar nada extraño. Durante varios kilómetros manejó como si se tratara de un trabajador más de la empresa, manteniendo el itinerario y la rutina del servicio. Sin embargo, el engaño quedó al descubierto cuando, ya en la zona de Morón, el interno que conducía rozó o chocó a otra unidad de la misma compañía, cuyo conductor advirtió la maniobra y dio aviso a sus compañeros. A partir de ese incidente, la empresa confirmó que el vehículo estaba siendo manejado por alguien ajeno y dio intervención inmediata a la Policía.

El operativo para detenerlo se organizó a contrarreloj. Agentes de la Policía Bonaerense montaron un seguimiento del recorrido y un oficial de servicio de la comisaría 4ª de Gervasio Pavón se apostó en una parada ubicada en la esquina de Eva Perón y Santo Domingo, en Morón Sur, a escasos metros de la seccional. El policía se mezcló entre los usuarios habituales y simuló ser un pasajero: extendió la mano para que el colectivo detuviera la marcha, y una vez que la unidad frenó y subió al vehículo, se identificó y le informó al conductor que quedaba detenido. En ese momento, según reconstruyeron los medios locales, el hombre pronunció la frase que volvió aún más llamativa la escena: “Quería cumplir mi sueño de ser colectivero”.

Al ser reducido, los efectivos le secuestraron un cuchillo tipo Tramontina que llevaba consigo, lo que agravó el cuadro al dejar en evidencia que el episodio no fue solo una irrupción “fantasiosa” en el ámbito laboral sino un hecho con potencial peligrosidad para los pasajeros que subieron durante el recorrido. El caso quedó en manos de la UFI N.º 2 de Morón, a cargo del fiscal Fernando Capello, que ordenó una evaluación psiquiátrica para determinar si el sujeto comprende la criminalidad de sus actos y puede enfrentar un proceso penal. El colectivo, en tanto, resultó con daños en la carrocería por el impacto con la otra unidad y deberá ser reparado antes de regresar a servicio. Mientras avanzan las pericias, la increíble historia de un hombre que se robó un colectivo “para salir a trabajar” y cumplir un supuesto sueño profesional reaviva el debate sobre los controles de seguridad en las terminales y la detección temprana de conductas que, entre el delirio y el delito, pueden poner en riesgo a terceros.

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Radar Noticias

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