Tildan a Julián Álvarez de «cara de acelga» en España
En medio de la tormenta que atraviesa Julián Álvarez en el Atlético de Madrid, un comentario lanzado desde España volvió a encender la polémica alrededor del delantero argentino. En un programa radial deportivo, el atacante fue descripto con la frase “cara de acelga”, una expresión coloquial utilizada para señalar su gesto adusto y su aparente malestar constante. La referencia, lejos de pasar desapercibida, se instaló rápidamente en la discusión pública y se sumó a un clima ya enrarecido en torno al cordobés, cuestionado por parte de la afición y observado con lupa por la prensa.
El contexto no le juega a favor. En las últimas presentaciones del Atlético, Álvarez fue recibido con silbidos y abucheos por un sector de los hinchas, que le reprochan su deseo de abandonar el club para fichar por otro equipo, en particular el Barcelona. Esa tensión se trasladó al vestuario, donde, según medios españoles, algunos compañeros estarían incómodos con su actitud y con el gesto serio que muestra de manera habitual. El calificativo de “cara de acelga” apunta precisamente a esa expresión de fastidio, interpretada como señal de que el futbolista aún no digirió su frustrado cambio de club y que no logra recomponer el vínculo con el entorno rojiblanco.
La prensa local sostiene que el delantero se presentó en los últimos días con un semblante visiblemente contrariado, lo que habría generado malestar puertas adentro. Se menciona incluso que su “cara de acelga” incomoda al vestuario y alimenta el temor de que la tensión termine afectando al grupo si la situación no se encauza. Aunque trascendió que Álvarez pidió disculpas y prometió profesionalismo tras conocerse que no se marcharía del Atlético, los periodistas que cubren el día a día del club remarcan que su postura no habría cambiado demasiado y que el clima sigue siendo delicado.
Los episodios se repiten también en el campo de juego. En uno de los últimos partidos, el argentino ingresó bajo una lluvia de silbidos y, al retirarse, fue captado rompiendo una bufanda que le habían arrojado desde la tribuna, gesto interpretado por algunos comentaristas como una falta de respeto hacia la afición. Las imágenes de su rostro al final de los encuentros, abatido y con signos de frustración, circulan en redes sociales y son analizadas cuadro por cuadro por los programas deportivos, que lo muestran como la cara visible de una relación rota entre una estrella que no termina de sentirse cómoda y una hinchada que no le perdona su deseo de irse.
Mientras tanto, el Atlético de Madrid intenta contener el conflicto. Desde el entorno del club se insiste en la necesidad de “restañar las heridas” y de que el jugador recupere tranquilidad para centrarse en lo futbolístico, en un momento en el que el equipo necesita resultados y estabilidad. Sin embargo, el mote de “cara de acelga” se ha convertido en símbolo de la crisis personal y profesional que atraviesa Julián Álvarez en España: un gesto serio que hoy ya no solo describe su estado de ánimo, sino que funciona como disparador de críticas, cuestionamientos y debates sobre su futuro inmediato en el conjunto rojiblanco.