Martín Del Río insiste en que es infiel, pero no asesino tras ser condenado por el doble parricidio de Vicente López
Martín Del Río, condenado por el doble parricidio de sus padres en Vicente López, volvió a cuestionar las pruebas presentadas durante el juicio y rechazó de manera enfática la acusación en su contra. «Infiel soy, asesino no», afirmó al referirse a la relación extramatrimonial que mantuvo y que, según la investigación, formó parte de la hipótesis sobre el móvil del crimen.
Tras conocer la sentencia, Del Río sostuvo que la decisión judicial se apoyó en elementos que, a su entender, fueron interpretados de manera incorrecta. Entre sus principales objeciones mencionó la autopsia, los registros de las cámaras de seguridad y los testimonios incorporados al expediente.
El condenado también apuntó contra su hermano, Diego Del Río, quien se presentó como querellante en la causa. Según Martín, parte de la evidencia reunida durante la investigación «apunta» contra él y debería ser revisada por la Justicia.
Del Río negó además que el crimen haya tenido un móvil económico. En ese sentido, afirmó que, si hubiera querido disponer de los bienes de sus padres, habría utilizado los mecanismos legales disponibles. «Si así hubiera sido, iba a una escribanía, presentaba mi poder y vendía lo que quería», argumentó.
La causa investigó el asesinato de los padres de Martín Del Río, ocurrido en su vivienda de Vicente López. El caso derivó en un extenso proceso judicial, durante el cual se analizaron las circunstancias del doble homicidio y los vínculos familiares que rodeaban a las víctimas y al acusado.
A pesar de la condena, Del Río mantiene su postura de inocencia respecto de los asesinatos y cuestiona la valoración de las pruebas realizada por el tribunal. Sus declaraciones se produjeron luego de la sentencia y podrían formar parte de los argumentos que sus abogados presenten en las próximas instancias de revisión del fallo.