Lula da Silva y Flavio Bolsonaro llegan al balotaje en empate técnico según las últimas encuestas
A cuatro días del balotaje presidencial en Brasil, las principales encuestas muestran una disputa marcada por la paridad entre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador opositor Flávio Bolsonaro. Aunque el candidato del Partido de los Trabajadores conserva una leve ventaja, la diferencia se encuentra dentro del margen de error de los sondeos.
El último estudio de Datafolha, realizado entre el 1 y el 3 de octubre sobre 2.002 electores de todo el país, ubicó a Lula con el 45% de los votos válidos, frente al 42% de Flávio Bolsonaro. El margen de error es de dos puntos porcentuales, por lo que la consultora definió el escenario como un empate técnico.
El relevamiento también reflejó un cambio respecto de la medición anterior. En aquella encuesta, Lula alcanzaba el 45% de las preferencias, mientras que Bolsonaro reunía el 40%. De esta manera, la distancia entre ambos se redujo de cinco a tres puntos porcentuales en pocos días.
La elección llega a su tramo final en un contexto de fuerte polarización política. Lula busca sostener su liderazgo y avanzar hacia la reelección, mientras que Flávio Bolsonaro intenta capitalizar el respaldo conseguido en la primera vuelta y ampliar su base electoral de cara a la definición del 25 de octubre.
Otro sondeo, elaborado por AtlasIntel a partir de las respuestas de 5.005 personas consultadas entre el 23 y el 28 de septiembre, proyectó una diferencia similar para la primera vuelta: 45,3% para Lula y 42,2% para Bolsonaro. Los números vuelven a mostrar una competencia ajustada entre ambos candidatos.
La misma encuestadora anticipó un resultado todavía más estrecho para el balotaje. Según su proyección, Flávio Bolsonaro obtendría el 47,7% de los votos, apenas una décima por encima de Lula, que alcanzaría el 47,6%. En una segunda vuelta, esa mínima diferencia sería suficiente para definir quién asumirá la presidencia de Brasil.
Con los indecisos y los sectores que aún podrían modificar su elección como factores decisivos, la campaña entra en sus últimos días sin un favorito claro. Los candidatos deberán concentrar sus esfuerzos en movilizar a sus votantes y atraer a quienes todavía no tienen decidido su voto antes de la jornada electoral.