Oficializaron la suba del 1,66% para las jubilaciones y la mínima sigue por debajo de la línea de pobreza
La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) oficializó un aumento del 1,66% para las jubilaciones, pensiones y demás prestaciones previsionales. La actualización comenzará a regir durante el período correspondiente y se aplicará de acuerdo con la fórmula de movilidad vigente, que toma como referencia la variación registrada por el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Con el nuevo incremento, el haber mínimo previsional ascenderá a $428.591,22. Sin embargo, el ajuste no alcanza para modificar la situación económica de los jubilados que perciben los ingresos más bajos, ya que el monto continuará por debajo del valor de la Canasta Básica Total (CBT), utilizada para establecer el umbral de la pobreza.
A la jubilación mínima se añadirá el bono extraordinario de $70.000 destinado a quienes cobran los haberes más bajos. De esta manera, el ingreso total llegará a $498.591,22, una cifra que todavía resulta insuficiente para cubrir el costo mensual de los bienes y servicios esenciales para un adulto.
El dato sobre la canasta básica refleja la distancia entre los ingresos previsionales y el costo de vida. Según el último valor disponible mencionado en el informe, la CBT para un adulto alcanzó los $506.381, por lo que incluso con el refuerzo estatal los jubilados de la mínima permanecerán por debajo de la línea de pobreza.
El bono permanece congelado en $70.000 desde hace varios meses, mientras que los precios continuaron aumentando. Como consecuencia, el refuerzo perdió capacidad de compra y dejó de acompañar la evolución de la inflación, lo que profundizó la pérdida de poder adquisitivo de los beneficiarios.
La actualización también impactará en los haberes superiores, aunque el incremento porcentual será el mismo para todas las prestaciones alcanzadas por la movilidad. El haber máximo, las pensiones y otras asignaciones vinculadas al sistema previsional se ajustarán en función del mismo mecanismo establecido por la normativa vigente.
La medida oficializada vuelve a poner en el centro del debate la situación de los jubilados que dependen de la prestación mínima. Aunque el aumento busca preservar parcialmente los ingresos frente a la inflación, la combinación entre una suba limitada y un bono sin actualización mantiene a este sector por debajo del nivel de ingresos necesario para superar la pobreza.